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jueves, 31 de enero de 2013

MI LIBRO SIN TITULO CAPITULO 2

...cuando miró, no había nadie.
Un escalofrío recorrió su espalda, el corazón empezó a latir fuerte, tanto que lo podía escuchar.
Al momento, las palabras de su amiga, retumbaron en su mente...- No sabes quien se puede encontrar detrás de esas bonitas flores...el pánico se apodero de ella. Sin atinar, intento con todas sus fuerzas meter la llave en la cerradura del coche, intentándolo 3 veces hasta conseguirlo. Toda esa sensacion de querer saber quien era su admirador, se había esfumado, en un segundo de terror.
 Cuando consiguió meterse en el coche, bloquear las puertas y respirar 3 veces, pensó,
-Tengo que tranquilizarme, esa ruido habrá sido un gato o cualquier otra cosa...
Arranco y se fue a casa.
Por el camino, pensaba en el susto que se había dado, -Me estoy sugestionando demasiado con este tema, se dijo en voz alta, sera un chico normal, enamoradizo, romántico...seguro que es así, no tiene porque ser malo...
Al cabo de 10 minutos conduciendo y escuchando música, dio por hecho que aquel ruido no tenia nada que ver con lo del admirador secreto.
Al llegar, aparco el coche, subió a casa y cuando fue a abrir la puerta, se dio cuenta que a sus pies tenia un sobre, el cual, contenía una carta en la que ponía, PARA MÍA. La abrió y empezó a leer...

"Hola preciosa,
    No he pretendido asustarte...perdoname...solo necesitaba ver tu cuerpo cinco minutos mas.
Esa larga melena castaña que tienes, la sueño todos los días a mi lado, tus curvas me enloquecen, tus ojos, esa mirada de color azul oscuro, tus largas piernas...haces que no pueda hacer otra cosa, que no sea pensar en tenerte junto a mi...
...algún día..."

Abrió la puerta, y se quedo esperando a que el corazón la explotara, no estaba preparada para tantas sensaciones juntas, en cuestión de 24 horas.
Cuando Anais la vio, supo que algo pasaba.
-¿Que te ha pasado?, pregunto, mientras corría a cogerla pensando que se desmayaba.
Mía le contó lo sucedido y Anais no daba crédito,  -¿que quieres hacer?, ¿vamos a la policía?
 -No se que hacer...lo que he vivido esta noche en el aparcamiento, me ha dado miedo, pensando que podía ser el. Mientras conducía me había quedado claro, que seria algún ruido de algún animal o algo, pero al llegar a casa y ver que ha sido el, el que estaba allí y que lo ha hecho por lo que pone en la carta...mmm...no se... si tuviese la oportunidad de hablar con el...quizás... Tras decir estas palabras, Mia se quedo un momento pensativa.
Que planeas? le pregunto Anais...
Mía continuo...hoy, cuando entre a trabajar, dejare una carta en el limpia parabrisas de mi coche. Si me sigue y me ve dejar allí un sobre, sentirá curiosidad,no?, crees  que es buena idea? a lo mejor la lee, verdad?
-Yo creo que si, es una idea estupenda, respondió su amiga   Anais
Comenzo a escribir su carta, en ella ponía::

 " A mi admirador secreto
    Me encanta el ramos de flores, jamas he visto una maravilla igual.
    No se quien eres, me siento desprotegida al ver que sigues mis pasos y no me doy cuenta que estas ahi
    Con tu carta, sentí miedo y a la vez me sentí deseada por un hombre al que no le puedo poner cara
    Porque no das un paso mas y te presentas?

Cerraron la carta, y la guardaron en la mesita.
-¿Crees que se dará cuenta que dejo una nota para el?, pregunto dudosa.
-Yo creo que si, vigila tu coche a ver si se acerca alguien, mientras estes trabajando.
-Vamos a ver si me puedo enterar de quien es el hombre indefinido...termino diciendo Mía.
Y riendo las dos se prepararon la cena, vieron una película y se durmieron juntas en el sofá.
A la mañana siguiente, después de la universidad, fue a comer y cumpliendo con lo acordado, cuando llego  a la cafetería a trabajar, dejo la nota en el limpia parabrisas.
La tarde se le hacia eterna, las veces que pudo mirar hacia el coche no vio a nadie y la carta, seguía estando en el mismo sitio que ella la dejo.
A punto de cerrar, entro un hombre muy bien vestido, era muy varonil, fuerte, moreno de ojos claros, con pestañas largas y mirada felina. También era muy alto, cosa en la que Mía, se fijaba mucho.
Nunca había visto a aquel hombre por allí, así que pensó que podría ser su admirador, o por lo menos eso esperaba, era perfecto.
Aquel hombre se sentó en la barra, pidió un café espumoso,  lo tomo y mientras lo hacia, ella aprovecho para intentar averiguar si el era su hombre misterioso.
Con mucho disimulo, haciendo que arreglaba cosas por la zona de la barra donde el estaba, ella le miro, el fijo su mirada en ella y sin esperarselo, aquel hombre la dijo, -Me encantaría saber algo mas de ti, eres una mujer preciosa y le hecho una sonrisa, que durante un momento, no pudo dejar de mirar. No tuvo reflejos para contestar, el miro su reloj, puso unas monedas en barra y la dijo, mañana vendré a verte...CONTINUARA...